Zapotlanejo necesita respuestas públicas y claras
Después de lo ocurrido, no basta con acudir a tomarse fotografías con las familias afectadas. Necesitamos que las autoridades expliquen qué acciones preventivas se realizaron después de la inundación de hace dos años, cuánto recurso público se destinó, en qué se ejerció y qué obras se ejecutaron realmente para evitar que una tragedia como ésta volviera a ocurrir.
También debe investigarse y explicarse públicamente qué cambió en la zona y en el comportamiento del agua durante los últimos años. Hay viviendas que llevan más de 20 años en el lugar y sus propietarios merecen una explicación técnica, sustentada en estudios, sobre las causas de que hoy enfrenten este nivel de riesgo.
Si hubo modificaciones en cauces, presas, infraestructura hidráulica, desarrollos, falta de mantenimiento o cualquier otro factor que pudiera haber contribuido, que las autoridades competentes lo determinen y hagan públicos los estudios y documentos correspondientes.
Y si se pretende responsabilizar a los propietarios por vivir en estas colonias, también debe explicarse: ¿qué acciones preventivas correspondían al municipio y a las demás autoridades?, ¿cuáles se realizaron?, ¿cuáles quedaron pendientes?, ¿qué ocurrió con las solicitudes realizadas por los vecinos? y ¿dónde se aplicaron los recursos públicos destinados a prevención e infraestructura?
Las familias afectadas no necesitan únicamente fotografías, recorridos y declaraciones. Necesitan respuestas, documentos, transparencia y soluciones.
Esto no se trata de buscar culpables sin pruebas. Se trata de determinar, con evidencia, qué ocurrió, qué se hizo, qué no se hizo y quién tenía la responsabilidad de hacerlo.
Que el Gobierno Municipal de Zapotlanejo y las autoridades del Gobierno de Jalisco den una explicación pública.
Zapotlanejo merece respuestas. Las familias afectadas merecen saber la verdad.
Escrito por Sinaí Ramos, habitante de Zapotlanejo.
*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de La Cascada*