¿Cómo se limpia el agua?
SALTO CUÁNTICO
La usamos para todo: para lavar la ropa, lavar nuestra cara al despertar, lavar el carro, pero ¿quién limpia el agua? De las primeras cosas que aprendemos sobre la naturaleza es precisamente el Ciclo del Agua. Ese ciclo nos enseña cómo el agua se evapora de lagos, ríos o charcos, y sube a la atmósfera en fase gaseosa, libre de contaminantes sólidos. Después se junta una cantidad importante de agua gaseosa, lo que forma las nubes. En esas zonas de la atmósfera, la temperatura desciende, y el agua de las nubes se condensa y cae en forma de lluvia. Y así, el agua que veíamos mezclada con hojas secas y lodo en el suelo, terminaba cayendo limpia y cristalina en la lluvia. Pero ¿qué pasa con el agua que usamos en casa? ¿Cómo se limpia?
Hace muchos años, algunos científicos y tecnólogos diseñaron un sistema para limpiar el agua sucia de las casas, oficinas y empresas. Este sistema lo conocemos hoy como “planta de tratamiento de aguas residuales” (PTAR). En general, hay dos tipos de agua residual: la doméstica y la industrial, y para tratar cada tipo, se requieren procesos particulares. En el caso de la residual doméstica, su tratamiento lleva 3 pasos:
- Tratamiento primario: la gran coladera. Cuando el agua residual llega a la PTAR, la recibe un gran colador metálico o de plástico, que funciona como un “filtro” para separar la parte sólida de los líquidos. Después, se separan los contaminantes líquidos, como aceites y grasas. ¿Recuerdas que el agua y el aceite no se mezclan? Ese mismo principio ocurre en las aguas residuales, y a través de una Trampa de Grasa, se quita la “nata” que flota encima del resto de agua. Finalmente, se retiran algunos sólidos más pequeños que estaban flotando en el agua. Para quitar estos sólidos, se aplica la “sedimentación”: el agua se deja quietecita para que estos sólidos se vayan hacia el fondo, y se retiren fácilmente.
- Tratamiento secundario: equipos de microbios. El agua del paso previo aún trae olores y colores desagradables. En el Tratamiento Secundario entran en acción dos equipos de micro-trabajadores llamados microorganismos aerobios y anaerobios. Cada equipo tiene una tarea distinta: algunos eliminan compuestos de carbono, y otros se especializan en compuestos de fósforo o de nitrógeno. Los microbios se “comen” estos compuestos y liberan gases, por eso en esta etapa se puede ver una espuma flotando sobre las tinas de agua. Después de dejarlos trabajar un tiempo, giramos rápido el agua para que los microbios se vayan al fondo, formando un “lodo” que retiraremos del agua tratada, y este lodo puede servirnos como fertilizante. El agua resultante se encuentra más transparente, pero aún puede traer componentes tóxicos para nosotros, por ello se requiere un paso final.
- Tratamiento terciario: quitando lo que se resiste. Aquí se eliminan los microbios que quedaron flotando y no se fueron en el lodo; a veces, según el tratamiento, también se eliminan virus y compuestos persistentes. En las PTAR hay tres tipos de tratamiento terciario: a) cloración; b) ozono; c) luz ultravioleta. El más potente es la luz UV, y el menos la cloración. Si has viajado a otros países, como Chile o España, es probable que te hayan dicho que puedes tomar el agua que sale de la llave, debido a que en sus procesos de tratamiento sí se incluye el paso final de luz UV o de ozono. En México, usamos la cloración, por ello no podemos beber el agua directamente de la llave, antes debemos hervirla.
Después de estos 3 pasos, el agua queda lista para usarla en casa, y así el ciclo se repite. Es importante cuidar cuánta agua usamos y cómo la usamos. Dejar las llaves abiertas hace que se mezcle el agua limpia con el agua residual de la coladera, y por ello tenemos que limpiar más agua en las PTAR. Recuerda: no se trata solo de tener un buen proceso de limpieza de agua, sino también de ser cuidadosos con ese recurso tan importante para la vida.
Sobre la autora:
Sara Sánchez es Ing. Química de formación, egresada de CUCEI (U de G), con maestría en Biotecnología (CINVESTAV) y doctorado en Innovación Biotecnológica (CIATEJ). Le apasionan las ciencias ambientales, la biotecnología en sus distintos campos de aplicación y la divulgación científica.
