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Al Estilo Jalisco

La lejana biblioteca

La lejana biblioteca

COLUMNA INVITADA

Miguel Mejía

Habitante de Las Pintas, Periodista, pedagogo y ex-docente de español

@MiikeMejia

El municipio de El Salto, en el estado de Jalisco, sólo cuenta con una biblioteca pública ubicada en la cabecera municipal, la cual se sitúa distante de delegaciones como la de Las Pintas, Santa Rosa del Valle o La Huizachera.

Si un habitante de Las Pintas (Delegación más lejana a la Cabecera Municipal) desea visitar la biblioteca pública “Conchita Becerra de Celis”, en su horario de lunes a viernes de 9 a 20 horas, debe tomar dos camiones, desplazarse veinte kilómetros e invertir un lapso de una hora y treinta minutos para llegar hasta la colonia Centro del municipio y caminar un tramo más hasta sus instalaciones. Ahí, se encontrará con un espacio reducido con gabinetes, libros, algunas computadoras y mobiliario para leer.

Con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para 2015 en la entidad municipal habitaban 183 437 personas y sólo para ellos una minúscula biblioteca pública. En 2017, el presidente municipal Marcos Godínez Montes anunció una inversión próxima a los cuatro millones de pesos para la integración de una Biblioteca Virtual Itinerante, la cual presume adaptará obras literarias y científicas para estudiantes de nivel primaria, y el reparto de tabletas electrónicas para las escuelas de El Salto.

Marcos Godínez, en entrevista para El Informador, expresó que se optó como “estrategia” que fueran libros digitales, en lugar de físicos, ya que esto le garantizaría llegar a más niños y jóvenes a través de los recursos tecnológicos.

Lo que quizá el mandatario dejó pasar fue que también existen algunos lectores que disfrutan y prefieren palpar el papel, lejos de una tableta electrónica o un teléfono celular, o que quizá no todos los interesados son estudiantes de nivel básico, sino que también puede haber universitarios y pobladores en general.

El proyecto, que presume ser “itinerante”, incluye además un autobús adaptado que visitará las localidades del municipio para compartir con los habitantes: talleres de lectura, cuenta cuentos y proyecciones de documentales. Pero ¿por cuánto tiempo y con qué frecuencia visitará las colonias? ¿Cuánto deberán esperar las personas para que vuelva?

Y una pregunta aún más inquietante: ¿a los residentes de El Salto les interesa contar con espacios públicos que fomenten la lectura?

Sin duda, esta última interrogante es pieza clave para buscar el enriquecimiento cultural, recreativo y artístico del municipio. Pieza de análisis para determinar si realmente se requiere de la creación de más espacios públicos o basta con invertir una hora y treinta minutos más en el trayecto de regreso a casa por visitar la lejana biblioteca.

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de La Cascada.

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