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El agua y otros cuentos

El agua y otros cuentos

Agua, como nunca hemos sufrido por ella, todos la necesitamos, la exigimos, nos molesta cuando alguien hace mal uso de ella, se distribuye de manera irregular, se desperdicia por falta de concientización y las empresas la contaminan indiscriminadamente.

La situación parece empeorar, pero todos tenemos agua, poca o mucha, tarde o temprano, comprada en pipas o del grifo, larga o corta espera, pero todos lavamos los platos, nos bañamos y le bajamos al inodoro, la usamos aunque tengamos que ir a otros lugares o esperemos por ella meses; luego entonces si hay agua pero pero está lejana y mal distribuida.

La Asamblea General de las Naciones Unidas a través de la Organización Mundial de la Salud; y consagrado en la Constitución Política de México, han manifestado el derecho humano al agua, y esta debe ser suficiente, salubre, aceptable y asequible, pero el Estado está obligado por ley para que el acceso y uso sea equitativo, pero de la misma manera el Estado debe garantizar la sustentabilidad del agua, donde los tres niveles de gobierno y la ciudadanía se deben involucrar para que se cumplan dichos fines, pero eso no es así, al menos no en El Salto.

Pero, ¿qué es agua suficiente? De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), son necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona al día para garantizar que se cubren las necesidades más básicas como lo son beber, el saneamiento personal, la preparación de alimentos, la limpieza del hogar y la higiene personal. Una familia de 4 miembros requerirá de 200 a 400 litros, de 6mil a 12mil litros por mes, es decir cerca de dos pipas (si el H. Ayuntamiento no la provee) y casi mil pesos de gasto mensual que se traduce en hasta 12 mil pesos anuales.

Lo anterior se repite miles de veces en nuestro municipio, entonces puedo afirmar que el agua para uso doméstico en El Salto esta privatizada, es una industria multimillonaria. No desarrollar infraestructura municipal para distribuirla o no darle mantenimiento a la existente, resulta buen negocio para quien la vende, así se tiene cautivo al municipio a merced de los piperos, ¿Quién gana con todo esto?.

He visto candidatos hacer campaña con pipas, gobernantes prometer arreglar el problema, funcionarios tratando de explicar lo obvio, pero se sigue violando el derecho constitucional al acceso al agua. Nunca he creído que los problemas son unilaterales, y la constitución así lo confirma, el asunto del agua es tema socio-gubernamental, la participación de la ciudadanía es imprescindible para la consecución de dichos fines, tampoco he creído que los problemas son de solución fácil, pero las acciones gubernamentales no parecen ser del tamaño del problema que lo tiene rebasado por mucho.

El gobierno de El Salto debe transparentar la cantidad de metros cúbicos (un metro cubico equivale a mil litros) que se bombean y los metros cúbicos que efectivamente se entregan por medio de la red municipal, una resta aritmética nos podrá decir los metros que se desperdician en la red, transparentar la cantidad mínima que se debe suministrar a todo el municipio según establece la OMS, y confrontarla con los metros cúbicos que efectivamente se entregan, la diferencia aritmética sería el déficit estimado en El Salto; y basado en ello se estaría en condiciones de elaborar un plan de infraestructura hidráulica que garantice el derecho humano al agua.

Según el IIEG, el próximo año en El Salto viviremos 169 mil personas que requeriremos de 3,380 y hasta 6,760 metros cúbicos por día (3,380 millones y hasta 6,760 millones de litros por día). Hacer campaña prometiendo arreglar el problema no empobrece, llegar al poder y postear en redes sociales que se trabaja, tampoco.

Los procesos para crear una obra hidráulica de tales dimensiones, muy probablemente sean mayores que la capacidad del gobierno municipal o que el presupuesto que se tenga para ello sea menor para resolver el problema de desabasto, por consiguiente todo lo que se presuma en obra hidráulica, tales como perforar pozos, arreglar fugas, instalar nuevas bombas, etc.; resultará en soluciones paliativas y no de fondo, pero no podríamos culpar al gobierno por al menos intentar, que al cabo en política las apariencias son hechos.

Se necesita una visión integral del problema y definir un plan estratégico para resolver el desabasto, esta obra hidráulica debe contener estudios de impacto ambiental, costo beneficio, estudios financieros, etc.

Recientemente se ha anunciado la incorporación de El Salto al SIAPA (Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado), pero este simple hecho no va a traer el agua a nuestro municipio por arte de magia. Pero no todos sufren de agua en el municipio, las empresas del corredor industrial no tienen el problema de los habitantes, la razón es simple, ellos tienen sus propios pozos, ¿tienen las industrias derecho a tener sus propios pozos y sustraer el agua de nuestro subsuelo? Si, si lo tienen, pero aquí cabe acotar algo, si el derecho que tienen ellos no lo tenemos los demás, entonces no son derecho, son privilegios.

*Arquímides Andrés Flores López es habitante de El Salto. Abogado y Administrador. Documentalista por afición.

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de La Cascada.

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