Crónicas del Pasado. 1919: Tragedia y "hechicería" en la Fábrica de Río Grande
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Crónicas del Pasado
1919: Tragedia y "hechicería" en la Fábrica de Río Grande
Por: Redacción La Cascada Fuente: Archivo histórico de El Informador, junio de 1919.
En los pasillos de la Fábrica de Hilados y Tejidos de Río Grande, en El Salto, las máquinas no solo tejían tela; también se tejían historias de tragedia y superstición. Hoy, en nuestra sección Crónicas del Pasado, rescatamos un suceso que conmocionó a la región hace más de un siglo: un asesinato cometido por la máxima autoridad local bajo el delirio de la brujería.
El crimen del Comisario
Era una mañana de junio de 1919. Mientras el país intentaba estabilizarse tras los años más crudos de la Revolución, en El Salto la violencia estalló por un motivo insólito. Según los reportes que llegaron a Guadalajara a través de los viajeros del tren de Irapuato, el Comisario Municipal de la fábrica fue el protagonista de un acto sangriento.
El funcionario, cuya labor debía ser mantener el orden en el núcleo industrial, se presentó armado con una pistola ante una mujer, vecina del lugar.
"Bajo un influjo diabólico"
El motivo del crimen parece sacado de una novela de terror rural. El Comisario acusaba a la mujer de ser una "hechicera" y de tener a su esposa bajo la influencia de un "diabólico maleficio".
Preso de la desesperación o del fanatismo, el hombre le exigió a la supuesta bruja que "dejara libre a su víctima". Ante la negativa de la mujer —quien aseguraba no tener nada que ver con los males de la esposa del funcionario—, el Comisario no dudó: sacó su arma y le disparó un tiro certero en el estómago.
"Muriendo ella inmediatamente", dictaba la cruda nota periodística de aquel entonces.
Un pueblo en protesta
Este hecho no solo fue una tragedia humana, sino un escándalo político. Tras cometer el asesinato, el criminal huyó de la zona sin dejar rastro. La impunidad y el abuso de poder del representante de la ley desataron una protesta general de los habitantes de Río Grande contra las autoridades de la época.
Aquel junio de 1919, el rugido de la cascada de Juanacatlán fue testigo del clamor de justicia de una comunidad que veía cómo quien debía protegerlos se convertía en su verdugo por una superstición.
Dato Histórico:
La Fábrica de Río Grande fue, durante décadas, el corazón económico de El Salto. Este incidente ocurrió en una época donde los "Comisarios Políticos" o municipales tenían un control casi absoluto sobre la vida de los obreros y sus familias dentro de los terrenos de la fábrica.
¿Habías escuchado esta historia? En aquellos años, las leyendas de aparecidos y hechicería eran comunes en la cuenca del Río Santiago. Cuéntanos en los comentarios si en tu familia se conserva algún relato de aquella época de 1900.
Fuentes:
Fuente: Archivo histórico de El Informador, junio de 1919.
Extracto de la publicación original:
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